España se encuentra en un escenario totalmente desconocido. Estamos ante una pandemia mundial que está paralizando a nuestro país debido al peligro de contagio y muchas empresas se están viendo obligadas a cerrar y a despedir empleados. El Gobierno ha decretado el estado de alarma nacional y, los efectos que la crisis del Coronavirus tendrá en la economía española, van a depender del grado de la crisis y el tiempo que estén en vigor las medidas. Muchos españoles se encuentran ante la incertidumbre de saber lo que pasará con sus empleos y su futuro.

 

De hecho, un informe elaborado por Esade el pasado 13 de marzo, ponía en alerta a la economía española ante esta situación. En ese informe se afirma que la crisis por el Coronavirus será mundial pero que afectará en mayor gravedad a España debido a varios factores. El impacto en nuestro país será más severo a causa de su estructura económica: la demografía, la abundancia de pymes y la importancia del sector servicios hacen que España sea más vulnerable que el resto de países. Es por esto que el informe también alerta sobre una posible recesión durante la segunda mitad del 2020 pero, como se ha comentado previamente, todo depende del tiempo que dure esta pandemia y cuándo se va a solucionar, lo cual se desconoce.

Tanto asusta esta situación que el pasado 17 de marzo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ante los medios exponiendo un paquete de medidas económicas decretadas junto al Consejo de Ministros para luchar contra la crisis. 200.000 millones de euros es la cifra que se va a movilizar para amortiguar el impacto del Coronavirus. El decreto ultimó unas medidas que tienen el fin de agilizar los ERTE, facilitar el cobro de prestación por desempleo y lanzar avales para garantizar la liquidez de las pymes. La CEOE y la CEPYME se han pronunciado mediante un comunicado valorando positivamente el paquete de medidas económicas aprobadas por el Consejo de Ministros para afrontar la crisis del Coronavirus y, además, aseguran que “debe ser una crisis temporal y que será necesario seguir implementando nuevas medidas en los próximos días en función de las nuevas necesidades”.

 

Esa cantidad de dinero, que supone casi el 20% del PIB, se pretende movilizar entre fondos públicos y privados y nos pone en alerta a los ciudadanos ante la gravedad del asunto debido al golpe que va a propiciar la crisis a la economía española. “Son días muy duros” y “Son tiempos extraordinarios que requieren medidas extraordinarias” fueron algunas de las frases que pronunció el presidente en dicha comparecencia. 

 

Sánchez habló sobre la liquidez de las empresas, siendo esta la principal preocupación de la economía en la última semana. Además, afirmó que va a otorgar a las empresas la liquidez que necesiten con una línea de avales de hasta 100.000 millones y el resto que completará con recursos privados.

La primera decisión de la que habló el presidente fue la de implantar el teletrabajo como medida de flexibilidad principal cuando las circunstancias lo permitan. Esta alternativa ya se empezó a promover cuando la gravedad de la crisis era evidente. Y es por esto que grandes compañías, autónomos y pymes que pudiesen realizar su trabajo desde casa comenzaron a trabajar desde casa para continuar dando servicio. Sin embargo, no sabemos cómo va a afectar a la larga y cuánto tiempo podrán continuar teletrabajando.

 También se habló sobre el pago de las hipotecas sobre su vivienda habitual a los trabajadores que pierdan su empleo y a autónomos que sufran una caída drástica de sus ingresos a causa del COVID-19. Pedro Sánchez aseguró con respecto a los autónomos que se va a “flexibilizar el acceso por prestación por cese de actividad, el cual será compatible con la exoneración con pago de cuotas a la Seguridad Social y, además, la posibilidad para aquellos autónomos que cuenten con trabajadores de acogerse a ERTEs” finalmente aseguró que los que vean reducir significativamente sus ingresos podrán recibir la prestación por cese de actividad.

Sánchez comentó que los expedientes de regularización temporal por desempleo (ERTE) serán considerados fuerza mayor y que los trabajadores contarán con el derecho a paro aunque no cumplan con el requisito de cotización previa exigido. El confinamiento ha provocado que muchas empresas se hayan paralizado y se hayan visto obligadas a suspender temporalmente el contrato de sus trabajadores. Esta situación comenzó semanas atrás y, actualmente, el número de ERTE continúa creciendo aumentando así el número de personas que comparten la misma preocupación: saber cuándo van a cobrar. A día de hoy, millones de empleados no saben qué va a ser de ellos. Además, en CCOO afirman que el cierre del sector de la hostelería y del comercio ya puede afectar a dos millones de trabajadores y perciben cierto desbordamiento en las autoridades laborales.

 

Finalmente, el presidente habló sobre la importancia de contribuir en I+D para las pymes y en destinar 30 millones de euros a la investigación científica para el desarrollo de la cura del Coronavirus.

Ya es evidente que el Covid-19 va a afectar gravemente a nuestra economía. Este ha sido el primer paquete de medidas que ha tomado el gobierno, sin embargo, ante esta situación de total desconocimiento, no se puede asegurar a ciencia cierta cuándo nos vamos a recuperar, si existirá esa posible recesión ni si estas medidas serán suficientes para no paralizar la economía del país y para evitar la caída drástica de los sectores previamente mencionados.