En primer lugar y como norma general, entendemos por trabajo híbrido aquellas opciones que combinan trabajadores presenciales y en remoto, en una misma plantilla. Es el gran experimento que tiene el mercado laboral, e implica nuevos desafíos para las organizaciones.

En algunas empresas está claro que este modelo de trabajo híbrido tienen lo mejor de los dos mundos: el teletrabajo y la oficina. Los empleados tienen total flexibilidad de trabajar desde casa algunos días a la semana, según la empresa, y de manera conjunta, seguir forjando lazos y relaciones cara a cara con sus compañeros de oficina.

No es oro todo lo que reluce, y es que la transición hacia los modelos híbridos han traído complicaciones en numerosas compañías… Numerosos malentendidos entre líderes, jefes y trabajadores han hecho que esto sea así.

  • Ver a los trabajadores en una oficina presencial: el cliché que sigue todo líder.

Muchos líderes o jefes creen que no pueden confiar en los empleados si no les ve directamente aquello en lo que están trabajando. Pero lo que está claro es que las empresas, y sobre todo la parte de recursos humanos, no reclutan a trabajadores por placer de verles trabajar, sino para que trabajen.

Según numerosos estudios, los trabajadores pegan el estirón de productividad cuando sus líderes les dan suficiente flexibilidad para elegir dónde, cuánto y cuánto trabajan. ¿Tendrán los líderes de las empresas que poner más confianza en sus trabajadores?

  • La colaboración entre trabajadores puede ser menor… ¿o no?

El trabajo en remoto o híbrido no tiene porqué mermar la capacidad comunicativa de los trabajadores. Y es que si el equipo humano tiene hábitos de comunicación regulares y con agilidad, los miembros de la compañía no tienen por qué dejar de comunicarse.

Ya existen numerosas plataformas para realizar comunicaciones desde cualquier parte del mundo. Quien no se comunica, es porque no quiere. No hay excusa para establecer y cuidar las buenas comunicaciones entre los recursos humanos de una determinada empresa.

  • Construir cultura corporativa trabajando en remoto… ¿algo que se puede hacer?

Aunque los trabajadores no se encuentren simultáneamente trabajando en un mismo lugar físico, es posible mantener una cultura corporativa suficientemente robusta. Es tarea de los líderes ser claros a la hora de establecer la cultura corporativa: misión, visión y valores de la compañía, para que así los trabajadores puedan aplicarlo a su trabajo, y por ende, a su vida.

  • ¿Hay que volver a la normalidad o el trabajo en remoto ha venido para quedarse?

Los beneficios del trabajo en remoto o su fórmula híbrida son más que evidentes. Forzar a los empleados a regresar a la oficina la totalidad de su tiempo de trabajo puede traducirse en la pérdida de buena parte de su personal, dispuesto a buscar otras oportunidades en empresas que sí apuestan por modelos híbridos.

Tanto las empresas como los líderes que están al frente de estas compañías, deben adaptarse a las nuevas situaciones que surgen al paso en los sistemas laborales, y ser flexibles a la hora de brindar a todos los recursos humanos diferentes fórmulas de trabajo.