El presidente del Gobierno emitió un comunicado el pasado  sábado, donde explicó que a partir del próximo sábado 2 de mayo, se  permitirá practicar deportes al aire libre individualmente y caminar con sus familias siempre y cuando vivan en la misma casa. Los menores de 14 años pudieron salir a las calles desde el domingo para jugar, hacer ejercicio o dar un paseo, respetando las medidas de seguridad. Estas medidas de mitigación de la contención son una prueba general para las próximas medidas que se vayan a llevar a cabo.

“Ahora viene lo más difícil. Ser sensato en el confinamiento inicial era más sencillo. Serlo ahora resulta más complicado”, dijo Guillermo Fernández Vara, presidente de Extremadura. Las reglas de higiene y las medidas de distanciamiento social se mantendrán hasta finales de año, como mínimo. “La distancia de dos metros se va a convertir en una constante en nuestras vidas”, advierte José Martínez Olmos, profesor de la Escuela Andaluza de salud Pública. Adiós a los besos, los abrazos, los apretones de mano, en definitiva debemos despedirnos por el momento de la vida tal y como la conocíamos hace tan solo unos meses. Llevar mascarilla no será obligatorio pero sí recomendable en espacios cerrados y donde haya una masa de gente como en los supermercados y en transportes públicos.

Dentro de unos meses, la separación entre personas de unos 2 metros de distancia y la limitación de aforos dejará de sorprendernos, dijo Sánchez, ya que será la nueva normalidad a la que debemos acostumbrarnos. Habrá que iniciar un plan de estudio para encontrar la manera de que se respeten estas medidas de seguridad en estos lugares. En sitios donde el aforo máximo es de 10000 personas, a lo mejor se verá reducido a 3000. En cualquier caso, dichas actividades deberán esperar hasta que la propagación del COVID-19 se haya detenido drásticamente. 

El Gobierno está centrado en una desescalada segura, impidiendo que surja un rebrote como ha sucedido en China, Japón y Singapur, ya que podría resultar devastador ante un sistema sanitario que está muy debilitado. Al igual que nuestro sistema sanitario, la economía se encuentra en una situación igual o incluso peor. “Aplicar el estado de alarma ha sido fácil. El concepto es muy sencillo: nadie sale. Punto. En cambio, volver a nuestras vidas de antes… Es muy difícil. Los protocolos no están adelantados ni maduros. Dependen de muchos factores”, reconoció el ministro de sanidad. “En esta crisis no hay cartas de navegación ni brújulas con las que orientarse». Por este motivo debemos ser muy cautelosos y estar preparados para actuar cuanto antes en caso de un nuevo despunte de casos.

El turismo es un factor clave para España ya que supone una parte muy importante del PIB del país y del empleo. El año pasado contamos con 83,7 millones de turistas extranjeros y es por este motivo que España ha propuesto en el G20 un plan para crear destinos turísticos seguros que contribuyan a la recuperación del sector.

La gran esperanza que tienen los países es que el coronavirus de una tregua con el calor. “Deberá implantarse un sistema de control de personas procedentes de otras zonas para evitar nuevos contagios importados”, adelantó Sánchez. Los presidentes de las comunidades costeras confían en que los trayectos entre varias autonomías serán posibles, pero aún es pronto para saberlo con certeza.

La hostelería es otro de los temas que preocupan, debido a la gran incertidumbre que existe a su alrededor. Son muchas las cuestiones y problemas que abarcan al sector pero no hay ninguna respuesta. Habrá bares y restaurantes a los que no les salgan las cuentas por la limitación de aforo o la inversión en medidas de seguridad. Las terrazas podrían ser una buena vía de escape para intentar salvar estos negocios. Algunos expertos sugieren a los ayuntamientos que sean más generosos a la hora de dar licencias para las terrazas y que pueda haber más actividad en las calles ya que el virus tienen menos indice de propagación.

Los grandes eventos deportivos serán a puerta cerrada al menos hasta el 2021. Los cines podrán abrir pero siempre reduciendo el aforo para garantizar las medidas de seguridad. Donde existen más dudas son en teatros y conciertos: “De los eventos de masas tendremos que olvidarnos por un tiempo”, afirmaron desde el Gobierno. Las piscinas municipales reducirán el aforo, en el caso de que pudieran abrir, ya que es un gran foco de para los posibles contagios.

“No entramos en un punto y aparte. No cabe pensar en una vuelta abrupta a la realidad anterior”. “El horizonte de la normalidad lo dará la vacuna”, dijeron desde el Consejo de Ministros y expertos en salud pública.